Y qué le dirá con los ojos, con la manos, con los pelos, con la uña, con el aire
podrá hablar, tocar, besar puertas sin bocas
los huesos se están mojando
los porfavores han callado
mientras los nombres se multiplican
por mil, por nada, por dos
dos ojos, dos manos, dos como suenan
muchos nombres, invisibles entonces todos.
Y si apagas la luz, seguro no hay bulla
cuando ella camina no hay bulla
si no hay luz todo será rojo y rojo negro y negro blanco
pero todo rojo totalmente
cuando los ojos son inútiles.
Y aún se escucha el sonido de las manos
nerviosas, invisibles, tristes, humanas
sin rosas, sin martillos
ella camina sin darse cuenta
apurada sin darse cuenta
se tropieza y la ventana y la luna
qué puede decirle una ventana apurada
una luna sin darse cuenta
acaso no lo ves, acaso no has lamido su sangre, sus lágrimas
acaso no te ries.
Y se esconde en los colores cuando mueren los finales
la noche es más blanca que de costumbre
la lluvia con los colores, todo, nada, todo en la lluvia, nada en los colores
entonces, sí apagaste la luz
ya no hay bulla, colores, puertas, huesos
pero te sacas los ojos para no llorar
me arranco las manos, nunca existieron, de qué me sirven ahora.
miércoles, 30 de junio de 2010
martes, 15 de junio de 2010
el dia que los ojos se murieron
existe un consciente
todos hablan, hablan entre todos
la mirada sale, juega, se pierde
escapa, escapa, escapa inconsciente
La lógica, la grámatica, la lógica
una palabra se para inválida
todos miran, miran lo que todos miran
aire estúpido, risa estúpida, mano estúpida
existen los idiomas
Los cuadrados, los triángulos, los círculos
todo tiene nombre
Dios tien nombre, la necesidad existe
La ciencia no se esconde
el frío es el frío
la lluvia, la lluvia es calor
el calor no es frío ni es lluvia
el calor es calor, todos se sientan
Existe todo
no hay espacio
espacio, lugar, blanco, risa
¿existe acaso un escondite?
El entiende, alguien dice te entiendo
el sí, el no, hay un muerto
existe el que todo lo entiende
hay cinco muertos
todo lo entiende como lo entiende
Existe un consciente
condena, afirma, llama, nombra, entiende
todo lo entiende
inexistencia en la existencia
escondite en el todo, pero todo en el escondite, nada
todo es algo, todo, todo, todo
la vida ya no es vida, la vida no existe, no hay
¿dónde está todo?¿qué entiendes?
no mires, no mires ¿dónde estás?
todos hablan, hablan entre todos
la mirada sale, juega, se pierde
escapa, escapa, escapa inconsciente
La lógica, la grámatica, la lógica
una palabra se para inválida
todos miran, miran lo que todos miran
aire estúpido, risa estúpida, mano estúpida
existen los idiomas
Los cuadrados, los triángulos, los círculos
todo tiene nombre
Dios tien nombre, la necesidad existe
La ciencia no se esconde
el frío es el frío
la lluvia, la lluvia es calor
el calor no es frío ni es lluvia
el calor es calor, todos se sientan
Existe todo
no hay espacio
espacio, lugar, blanco, risa
¿existe acaso un escondite?
El entiende, alguien dice te entiendo
el sí, el no, hay un muerto
existe el que todo lo entiende
hay cinco muertos
todo lo entiende como lo entiende
Existe un consciente
condena, afirma, llama, nombra, entiende
todo lo entiende
inexistencia en la existencia
escondite en el todo, pero todo en el escondite, nada
todo es algo, todo, todo, todo
la vida ya no es vida, la vida no existe, no hay
¿dónde está todo?¿qué entiendes?
no mires, no mires ¿dónde estás?
jueves, 3 de junio de 2010
a dos miedos
Una noche por esta despedida
ahogado por esta sed, todo
y me quemo con el tiritar de la desperación
voy cayendo en mis propios ojos;
salí ahogado entre fierros
y al final todo es de mil colores
muere el blanco, muere el negro
nunca y solo miedo
y abres la puerta
en lo posible del sufrimiento.
La realidad no es realidad cuando es la realidad;
ahogado por esta sed, todo
y me quemo con el tiritar de la desperación
voy cayendo en mis propios ojos;
salí ahogado entre fierros
y al final todo es de mil colores
muere el blanco, muere el negro
nunca y solo miedo
y abres la puerta
en lo posible del sufrimiento.
La realidad no es realidad cuando es la realidad;
sábado, 29 de mayo de 2010
nadando en la tierra
Un muerto que mira al espejo
¿qué te duele?
me duele tu boca
me duele los ojos de él
Silencio estalla
él sigue parado
¿qué te duele?
me duele tu mirada imposible
Se da cuenta de que puede morir
¿qué te duele?
me duele la gente
me duele lo que tu puedes ver
Desesperado, se siente huyendo
¿qué te duele?
me duele nada
trato de caminar en los ojos
Resucitó para morir
¿qué te duele?
me duele que preguntes
gracias estoy solo.
¿qué te duele?
me duele tu boca
me duele los ojos de él
Silencio estalla
él sigue parado
¿qué te duele?
me duele tu mirada imposible
Se da cuenta de que puede morir
¿qué te duele?
me duele la gente
me duele lo que tu puedes ver
Desesperado, se siente huyendo
¿qué te duele?
me duele nada
trato de caminar en los ojos
Resucitó para morir
¿qué te duele?
me duele que preguntes
gracias estoy solo.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
descubriendo tu olvido
Ya están afuera, ya van a decidir cómo ir; Pablo quiere tomar un vehiculo particular, de esos que te llevan a cualquier lado, de esos que traían a Lupe hasta ahora: contenta, fresca, sinvergüenza, conchuda de la vida, él quiere ir tranquilo, quiere que Manuel entienda que necesita estar tranquilo; Manuel camina rumba al paradero de carros colectivos, los que dan asco, los que matan la alegría de la tranquilidad – si pudieran matar la tristeza, la soledad –, carros colectivos que están atiborrados de miles de Lupes: viejas que engañan a los años, viejas que golpean el dolor, viejas que no pueden hablar, que no pueden gritar, que no pueden llorar, viejas que no pueden decir te quiero porque si quieren, aman; si aman, extrañan; si extrañan, necesitan; y si necesitan, y si las viejas necesitan simplemente mueren de amor.
La ventana del horrible y depresivo trasporte público golpea transformado en reflejo a Pablo, pero a la vez (paradójicamente) lo consuela: es pared del agua que revienta de sus ojos, es roce maternal de sus mejillas y es – a pesar de todo eso – una mierda, una mierda como Manuel, quien lo hace subir en eso; Manuel trata de no darse cuenta, no quiere pensar que está yendo a ese lugar, donde nacen y mueren, donde se dibuja y se borra, donde se habla y se calla, donde – maldita sea – está ella; no quiere enterarse que ella está allá, quiere ir a ver a su amigo, al papá de su amigo, a la mamá de su amigo (para tratar de sentir dolor) pero no a ella, no a ese lugar. Los intentos de Manuel por desaparecer se frustran al cruzarse con la mirada comprensiva y rojiza de Pablo, los intentos se transforman en abrazo y este en llanto.
El carro se detiene: el infierno les abre los brazos; bajan con señoras que llevan canastas llenas de frutas y libros, libros que en la vida leería Manuel, “porque el es un ganador”, los libros serán asiento de espera para los muertos; también baja con ellos un pequeño señor, de aspecto de sin familiares, de aspecto de profesor jubilado, de aspecto que va a visitar alguien; Pablo no se da cuenta y baja desesperado, Manuel lo sigue atrás mientras observa que su hermano saluda a Berta, la abraza, la abraza y llora, Manuel no puede más, entiende lo que está pasando, entiende el porqué del vehiculo particular, entiende el porqué de la tranquilidad, de la de ahora eterna tranquilidad.
Doña Guadalupe Castillo, madre de la señora Berta García, la cual es madre – a su vez – de Pablo y Manuel Seminario, ha muerto el día 8 de agosto de 2009 a las 4:37 P.M..
La ventana del horrible y depresivo trasporte público golpea transformado en reflejo a Pablo, pero a la vez (paradójicamente) lo consuela: es pared del agua que revienta de sus ojos, es roce maternal de sus mejillas y es – a pesar de todo eso – una mierda, una mierda como Manuel, quien lo hace subir en eso; Manuel trata de no darse cuenta, no quiere pensar que está yendo a ese lugar, donde nacen y mueren, donde se dibuja y se borra, donde se habla y se calla, donde – maldita sea – está ella; no quiere enterarse que ella está allá, quiere ir a ver a su amigo, al papá de su amigo, a la mamá de su amigo (para tratar de sentir dolor) pero no a ella, no a ese lugar. Los intentos de Manuel por desaparecer se frustran al cruzarse con la mirada comprensiva y rojiza de Pablo, los intentos se transforman en abrazo y este en llanto.
El carro se detiene: el infierno les abre los brazos; bajan con señoras que llevan canastas llenas de frutas y libros, libros que en la vida leería Manuel, “porque el es un ganador”, los libros serán asiento de espera para los muertos; también baja con ellos un pequeño señor, de aspecto de sin familiares, de aspecto de profesor jubilado, de aspecto que va a visitar alguien; Pablo no se da cuenta y baja desesperado, Manuel lo sigue atrás mientras observa que su hermano saluda a Berta, la abraza, la abraza y llora, Manuel no puede más, entiende lo que está pasando, entiende el porqué del vehiculo particular, entiende el porqué de la tranquilidad, de la de ahora eterna tranquilidad.
Doña Guadalupe Castillo, madre de la señora Berta García, la cual es madre – a su vez – de Pablo y Manuel Seminario, ha muerto el día 8 de agosto de 2009 a las 4:37 P.M..
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